sábado, 6 de diciembre de 2008

HISTORIA DE LA GERENCIA

UN POCO DE HISTORIA DE LA GERENCIA
Por: María Estela Dillanés Cisneros.
Profesora del Departamento de Administración de la UAM-A.

La historia del pensamiento administrativo ha sido dividida en cuatro etapas fundamentales. La primera es la denominada Administración Científica, y en donde el énfasis recae en los procesos de producción y la eficiencia en el trabajo; la segunda, la Administración funcional, donde las preocupaciones se centran en la estructura organizacional y sus funciones; la tercera, el enfoque de las relaciones humanas en la Administración, donde es precisamente el factor humano el elemento esencial de la gestión; y un cuarto enfoque, en donde pueden ubicarse las corrientes modernas con sus diferentes énfasis en la matemática, en la sociología, en los sistemas, en la calidad.

La Revolución Industrial: un hito en la historia de la administración.

Hablar de la Revolución Industrial, nos remite a la Inglaterra de finales del siglo XVIII, con el nacimiento del sistema fabril.
El despegue de la industria fabril requería de grandes inversiones y tales capitales sólo podían provenir de las enormes ganancias del comercio exterior inglés. Requería también de grandes volúmenes de mano de obra y fue precisamente la revolución agraria -con la expropiación de los campesinos- la que creó enormes reservas de obreros asalariados. Requería además de una nueva base técnica de producción y entonces surge el sistema manufacturero, que simplifica y perfecciona los instrumentos de trabajo, y con él la maquinaria que representa la combinación de múltiples instrumentos simples de trabajo. Asimismo, el acicate de la competencia extranjera -la metalurgia británica con el hierro ruso y sueco, y la industria textil algodonera con el arte textil hindú, por ejemplo- aceleró también el proceso de transformación industrial, sobreviniendo con ello una época de gran innovación técnica y crecimiento económico para Europa.
Sin embargo, no es precisamente en Inglaterra donde se formaliza y sistematiza el estudio de la Adminsitración como una ciencia, aunque se destacan los enfoques economicistas de Adam Smith, J. Stuart Mill y Alfred Marshall así como las geniales ideas de Richard Arkwright, Charles Babbage y W.S. jevons; sino más bien en los Estados Unidos de Norteamérica.
La revolución industrial norteamericana comenzó en la industria algodonera. En 1789 llegó a los Estados Unidos un técnico textil inglés, llamado Slater, quien de memoria y sin necesidad de planos reprodujo el esquema de la Water Machine de Richard Arkwright y en 1790 fundó la primera fábrica textil de Estados Unidos.
Durante la época de 1791 a 1840, lo que se apreciaba en el trabajo fabril, era que el aumento de la producción se lograba incorporando a ella nuevos obreros y prolongando la jornada de trabajo. Es en los años siguientes y hasta 1860 cuando la dirección de la producción se enfoca más hacia la intensificación del trabajo, aunque sólo hasta la primera década del siglo XX se produce una verdadera revolución científica en la dirección del trabajo fabril organizado.
La historia económica de los Estados unidos señala que, el auge industrial de este país, se debió al aprovechamiento de numerosos inventos técnicos de origen europeo -ingleses, alemanes, rusos, etc.- y a los recursos humanos provenientes de todo el mundo: entre 1850 y 1880, la inmigración a este país fue muy intensa. Se dice que en los últimos 40 años del siglo ingresaron más de 14 millones de personas.
Asímismo, el factor geográfico fue favorable: Sus 18,000 millas de litorales ofrecían grandes ventajas al desarrollo de la navegación, la pesca, el comercio exterior, etc, al igual que sus abundantes y variados recursos minerales: carbón, petróleo, hierro, cobre, plomo, zinc, fosfato, sal, arcilla, azufre y piedra.
La terminación de la guerra civil (1861-1865), propició un gran impulso a la industria, al aumentar la demanda de numerosas mercancías y un alza vertical de los precios. Asímismo, puso a disposición del mercado laboral fabril la mano de obra libre de los negros.
También se verificó un gran auge de la inventiva norteamericana. Mientras que, hacia finales del siglo XVII se habían concedido únicamente 276 patentes, de 1840 a 1850 se otorgaron 6,480 y de 1890 a 1900 los registros se elevaron a 234,956.
http://groups.msn.com/LAGERENCIA/
historiaempresa.msnw?action=get_message&mview=0&ID_Message=1399

No hay comentarios: